Mentoring bacon cheese

Volvía en coche a casa. Aún me quedaban 400 km para llegar. En mi domicilio me esperaba un goloso pedido con un nuevo pedal de distorsión para mi guitarra que amenazaba con cambiarme la vida. Mi coche huía del crepúsculo y yo le daba vueltas a un nuevo proceso de mentoring para un director comercial. Cruzaba llamadas a tres bandas para cuadrar agendas con el objetivo de comenzarlo lo antes posible. Mi coche y el proceso parecían darse la mano en una infernal y temerosa carrera sin final aparente.

Entre llamada y llamada escuchaba un tema nuevo de mi grupo que había nacido en el último ensayo. La canción a mi me recuerda a los Byrds, a David a los La´s, a Rafa a TFC y a Kaki no me atrevo a preguntarle. Como suele ocurrir en los ensayos, un riff es el esqueleto inicial. Y a partir de ahí -ensayo-error mediante- vamos construyendo el tema. Pegamos esto… cortamos aquello… si ralentizamos esta parte puede servir… añadimos este ritmo como puente. El fondo de armario de cada uno va añadiendo matices a la canción. Supongo que una de las ventajas de componer a los 40 es ese background que no se tiene a los 20.

Mientras escuchaba la grabación de todo el proceso de creación de la canción pensaba en la similitudes entre este proceso y el mentoring que estaba a punto de iniciar. Los paralelismos son evidentes. Cavilaba sobre las semejanzas y recordaba la insistencia del cliente en diferenciar el mentoring del coaching. Y es cierto, son dos procesos que en apariencia pueden confundirse pero que a nivel metodológico y operativo son muy diferentes. Casi tanto como un huevo frito y el bacon…

La diferencia entre implicación y compromiso es un plato de huevos fritos con bacon. Los huevos representan la implicación porque la gallina los pone y se va. El bacon es el compromiso porque el cerdo se juega la vida. El paso de la implicación al compromiso parece pequeño pero en el fondo es muy grande.

Los Byrds, como el bacon y los procesos de mentoring no dejan lugar a dudas del compromiso añadido.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Dirección, Formación. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Mentoring bacon cheese

  1. Y todo eso a 120 Kilometros hora? Imposible! Un abrazo

  2. Querido Ventura, algo avergonzado he de reconocer que, dada una breve pero ejemplarizante señal lumínica que acompañó mi paseo, es posible que incluso me excediera algo en la velocidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s