El error de las expectativas

El martes despegaba mi avión hacia Barcelona. Al día siguiente impartía en Martorell un curso in-company sobre cobros. Como siempre, llevaba en mi iPhone algunas novedades discográficas que armonizaran (que no “amenizaran”) mi viaje. Y, aleluya, otra vez sucedió algo mágico.

Llevaba los últimos discos de Eels, Matt Pond, Neil Halstead, Yo La Tengo y My Bloody Valentine. Todos son discos apreciables (especialmente el de MBV) y además comparten el mismo “problema”. Las expectativas. En el pasado, todos iluminaron mi vida de alguna manera, así que me acerco a sus novedades sin una “mirada limpia”. En el caso de My Bloody Valentine tras 22 años de angustiosa espera!!!

Pero junto a estas novedades, encontré un disco de una banda que no conocía y de la que nadie me había hablado. This Old Ghost es el grupo y su disco Family room. Todas las canciones son luz, armonía y belleza. El disco entero es maravilloso, primera y segunda cara (como me gusta eso tan arcaico de las “caras”.) Esos discos que te dejan turbado, con cara de tonto. Canciones que templan tu actitud. La ajustan. Pura orfebrería pop. Una producción con muchos matices, donde vas encontrando cosas y cosas a cada nueva escucha. Lo mejor que puedo decir es que no sé que canción escoger para mi recopilatorio mensual donde solo puedo poner un tema por banda. Family room estará en mi top ten de discos del 2013. Sé que es un poco aventurado conjeturar esto en febrero, pero así será.

Siempre me ha gustado todo lo que entra por la puerta de atrás (y no busquen metáforas sucias en esta aseveración.) Creo que fue Tom Waits quien dijo que… “las mejores fiestas son a las que vas sin que te hayan invitado.”

En el plano  empresarial, los comerciales, buscando seducir al cliente con nuestras propuestas, en ocasiones exageramos consciente o inconscientemente. Esto a veces conlleva al éxito (la venta) pero genera una expectativa a menudo incumplible. Más tarde serán otros (nuestros compañeros) los que suden tratando de gestionar la desilusión subsiguiente del cliente.

¿Saben como suelo empezar muchos cursos (versen sobre lo que versen)? Delante de mis alumnos, me pregunto a mi mismo que pasaría si yo tuviese una frase perfecta para resolver adecuadamente todas las situaciones asociadas al motivo del curso. Pues que cobraría una pasta por él. Dos, tres o cuatro millones de euros por compartir esa herramienta mágica. Eso si decidiera compartirla, claro. Entonces les cuento que imparto 70 u 80 cursos al año desde hace muchos años. ¿Por qué? Pues porque no cobro esa cantidad. Si lo hiciese, ya estaría jubilado. Y el Hercules en la Champions (donde se merece estar). ¿Y por qué no cobro esa cantidad astronómica? Pues porque no lo valgo. Así de sencillo. Porque lo que estoy a punto de contarles es falible. No funciona siempre. ¿Hay algo qué funcione siempre?… Trato de rebajar las posibles expectativas exageradas que alguien haya podido utilizar para vender el curso.

¿Les puedo confesar una tontada que cometí el martes por la noche cuando llegué al hotel? Tuve que comprar el disco por internet. ¿Por qué? Pues porque me sentía culpable por haberme bajado el disco sin que los músicos recibiesen un solo dólar a cambio? La fidelización es algo así. Una sensación de satisfacción que te conecta con tu proveedor y que minimiza (o incluso elimina) el factor precio.

Para terminar, en el número mensual de Ruta 66, Ira Kaplan (guitarrista y cantante de Yo La Tengo) aporta otro matiz interesante al concepto de las expectativas cuando el bienintencionado periodista le pregunta sobre el sentimiento que tenía el grupo mientras grababa su último disco. “Uno de los problemas que tengo cuando realizo entrevistas son estas preguntas. Si te diese la respuesta, no volverías a escuchar el disco de manera inocente, sino que lo interpretarías a partir de lo que te he dicho. La versión que tú das es perfecta, igual que cualquier otra: el papel del oyente es decidir de qué va lo que estás oyendo.”

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5 respuestas a El error de las expectativas

  1. comparto tus gustos musicales. Siempre intento superar las expectativas con mis clientes, para lo cual en muchas ocasiones estoy en silencio, se que es algo dificil, pero normalmente funciona.
    Aprovecho para recomendar una banda, que tal vez conozcas, “Beach House”

    Joauquín Cuenca

    • Gracias por la recomendación, Joaquin. Su disco del 2010 me gustó mucho, pero el nuevo (2012) no sé muy bien porque pero me llegó menos. Tal vez las expectativas, ¿no? En fin. Gracias por tu aportación.

  2. Sandra MB dijo:

    Grata lectura. Siempre intento no crear expectativas antes de recibir algo, intento estar “pura” para así poder entender mejor el mensaje y saber realmente sacar el jugo!!
    Suele ocurrirme como a tí, cuando escucho un disco que realmente vale la pena, no me conformo con tener la copia “pirata”…que cada cual obtenga el beneficio que se merece, es lo más justo!

    Como Joaquín Cuenca, también coincido con tus gustos musicales, y me permito hacerte una recomendación, aunque estoy segura que les conocerás: Pixies, son increibles.

    Enhorabuena por el blog, seguiré leyendo a partir de ahora que lo encontré.

    Sandra MB

  3. jatorregrosa dijo:

    Genial Edu. Fidelización+. En cuanto a lo el Hércules, no dudo ni un instante que merece ya una Champions.

  4. rafael valiente dijo:

    Que gran recomendación!!
    se nota que tienes ganas de terminar el invierno y que lleguen las nieves primaverales.

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