Dylan, Auster y Liliana

La semana pasada, antes de coger el tren hacia Madrid, compré la revista Rolling Stone (edición española). Ya sé que no debería estar demasiado orgulloso de esta acción. Mi amigo Pablo, conociendo mi Dylanfilia, me recomendó leer la entrevista a la que Mikal Gilmore somete a Bob Dylan. Aunque en realidad el sometido parece el periodista. «Estoy intentando explicar algo que no puede explicarse… No es como conjurar una realidad, ni como la reencarnación… No tiene nada que ver con el pasado ni el futuro. Así que cuando haces algunas de tus preguntas, se las haces a una persona que ya no existe. La transfiguración es lo que te permite escapar del caos y sobrevalorarlo. Así es como aún puedo hacer lo que hago, componer las canciones que canto y continuar con mi vida …»

Esa noche, en el trayecto de vuelta, leía el estupendo libro “Coaching en acción. La caja de herramientas del coach” del Equipo Alejandría del Club de Coaching de Fundesem. Tratado 100% recomendable por su enfoque docente, concreto y al pie. En sus páginas mi admirada Liliana Brando sintetiza… «Cuestionar cualquiera de nuestras creencias puede desestabilizar todo el sistema al afectar a aquellas otras que se derivan o están relacionadas con ellas.»

Con cada nueva novela de Paul Auster me vuelve una curiosa y entrañable sensación. Siempre me seduce su obsesión por las coincidencias y su manera de gestionarlas para dar cierto sentido al relato (y al mundo en si mismo). En el tren, yo trataba de enlazar la frase de Liliana con la naturaleza de Dylan (creyendo que no podía ser casualidad que ambas llegaran el mismo día). Dylan, un tipo que en varias ocasiones en su vida ha mirado al frente y cuestionado (sin miramientos) sus propias creencias fuertemente asidas. Las ha zarandeado y ha desestabilizado todo su mundo, su visión, su arte y a todos sus seguidores. Uno analiza sus 50 años de carrera y encuentra varios momentos de descubrimiento y crecimiento personal. Al fin y al cabo, las canciones de Dylan no ofrecen soluciones. Simplemente plantean preguntas, poderosas preguntas que abren nuevos caminos a quien quiera escucharle. Durante años empezaba mis cursos sobre Gestión de Cobros con una frase de Dylan «When you got nothing, you got nothing to lose.»

Sinceramente, me imagino la respuesta que Dylan daría a quien osase preguntarle por sus reinvenciones asociándolas al coaching. Recuerden: en un proceso de coaching cuando haces algunas de tus preguntas, se las haces a una persona que ya no existe. Dylan, sabio entre sabios.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Esquemas, Formación, Medios. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s