Sabores sin sabor

Termina el verano. Empieza el trabajo (serio). Empiezan los coles (adoro a mis hijas pero… Dios existe). Y también empieza la liga. Y el Hércules… bueno como casi siempre… empezamos mal. Y no puedo evitar recordar las palabras del gran Nick Hornby. En su libro “Fiebre en las gradas” cuenta lo que sintió cuando asistió a su primer partido de fútbol… «Había estado anteriormente en diversos espectáculos públicos; había ido al cine y al teatro, y había visto a mi madre cantar con el coro del White Horse Inn nada menos que en el salón de actos del ayuntamiento. Pero todo aquello no tenía nada que ver con el fútbol. El público del que hasta ese momento yo había formado parte en una o en otra ocasión pagaba su entrada a cambio de pasarlo bien, y aunque muy de vez en cuando fuera posible descubrir a un niño inquieto y deseoso de irse, o a un adulto en pleno bostezo, nunca antes había visto tantas caras distorsionadas por la rabia, la frustración o la desesperación. El espectáculo en forma de dolor era un concepto totalmente nuevo para mi. Parecía algo que yo había estado esperando descubrir.»

La verdad es que es difícil de explicar, pero todos los que somos aficionados a este deporte, y en concreto seguidores de algún club que no sea el Madrid o el Barcelona, sabemos la respuesta (aunque eso no consuela demasiado). ¿Cuántas veces nos hemos preguntado para qué? ¿Qué porcentaje de partidos nos agradan y nos dibujan una sonrisa de satisfacción y gozo? ¿En cuántas ocasiones salimos del estadio con el rostro desencajado, habiendo pasado un mal rato (y sabiendo que en dos semanas volveremos, sin remisión, al mismo castigo)? Además, esa pasión nos hipoteca la vida, nos obliga a adaptar nuestro tiempo, nuestros horarios y costumbres a la agenda semanal.

Los seres humanos somos… pecualiares. Tenemos aficiones que racionalmente no se sostienen por ningún lado. Pero claro, racionalmente. Las emociones siguen manejando los hilos. Dios existe. ¿Será herculano?

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2 respuestas a Sabores sin sabor

  1. rafael valiente dijo:

    Querido Eduardo,
    tengo que desvelar que siempre me entristeció el no entender la pasión que desata el fútbol, supongo que será por mi más que demostrada ineptitud para poder practicarlo, pero siempre me ha sorprendido como toca directamente en los sentimientos (buenos y malos ) mas profundos del aficionado.
    Macho Hercules!

  2. ivan dijo:

    Siento decirte que no, no es herculano….por que ¡¡¡ JUEGA EN EL BARçA !!!

    D10S y no doy mas pistas,.jejejeje

    Saludos Maestro

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