Carne en la nevera

Un día charlando con una compañera de trabajo, esta me comentaba lo cretino que era su exmarido. “Bueno, como siempre, no?” le dije. “No, más, hoy lo es más.” Ante mi expresión de asombro, ella añadió “Te acuerdas que cuando estábamos juntos yo le echaba en cara que ya no se cuidaba nada. Que había engordado, que ya no quería salir a ningún sitio, que no se compraba ropa y de bailar ya ni hablemos. ¿Te acuerdas? Pues… ¿sabes a quién vi el sábado de marcha en La Misión, con 10 kilos menos, vestido como un pincelín y bailando encima de una tarima? Joder! Encima de una tarima!”

“Es un cabrón” le dije. Y así estuvimos rajándole unos minutos. Cuando terminó el ensañamiento me atreví a añadir… “Y es normal que lo haga”. Ahora era ella quien me miraba confusa, así que continué… “Cuando alguien tiene carne en la nevera no va a cazar. Pero cuando se termina la carne necesita ir a cazar. Y para eso necesita herramientas de caza.” “¿Y yo soy la carne de la nevera?” Preguntó ella sabiendo ya la respuesta.

Es triste, pero es un comportamiento muy humano. Y además en muchos casos cuando ya no queda carne en la nevera y salimos a buscarla, ya es tarde.

Hay muchas empresas que ahora, cuando le ven las orejas al lobo, cuando no queda carne en la nevera, es cuando deciden salir a cazar. En muchos casos… más vale tarde que nunca. En otros, puede que sea tarde para ese tipo de caza. O que las viejas armas de caza que utilizaban cuando tenían que salir a por presas ya no sean eficaces.

Me pregunto si la situación actual de la economía española no tendrá algo ver con este fenómeno.

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3 respuestas a Carne en la nevera

  1. Desde luego. La de casos conocidos a la vuelta de la esquina…por cierto, ya volví de Alemania. Toda una experiencia. Gracias por la parte que te toca =) Un abrazo!

  2. Eva V. dijo:

    Si se me permite añadir una par de situaciones más… hay veces que las empresas si que tienen carne en la nevera pero de tanto conservarla o se pudre y deja la nevera con una peste insoportable, o le salen patitas y decide buscar otra nevera en la que se coloque en una mejor estantería, creo que también es algo que las empresas deberían tener en cuenta…me he explicado? 😉

  3. ivan dijo:

    Deberiamos tener en cuenta que a lo mejor lo que le paso al exmarido de tu amiga no era la necesidad de cazar sino una conducta retraida, que a la hora de verse libre se destapó, por que creo que ese tipo de comportamiento es el que tenemos todos en la cabeza – o casi todos-, vamos que es lo que nos gustaria hacer no estando libres, y no puede ser punible. Es como siempre el rollo ese de que siempre anhelamos lo que no tenemos, cuando estas libre quieres pareja, cuando tienes pareja te quieres ir de marcha con los colegas…siempre lo mismo en muchos ámbitos de nosotros. En otro orden de cosas tú amiga no ha hecho lo mismo…pues creo que ella se lo pierde, pero tampoco soy quien para…

    un saludo Maestro

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