Fidelizacion y Diferenciación

Principios de los 90, Pepetxu, el Jefe y un servidor acudíamos a una discoteca de la Vega Baja a ver a Soziedad Alkoholika. No se asusten. En realidad, ni siquiera entonces me gustaba este grupo, pero ya saben… pactos entre amigos para acompañar a citas de otros. Creo que en esas fechas ellos me siguieron al Noise Tour de la latente escena indie española.

La cuestión es que el Jefe, como acostumbraba, abusó de sustancias tóxicas. Y al acabar el concierto no le encontrábamos. Al final dimos con él. Llevaba toda su melena sudada tapándole el rostro (como de costumbre) enfundado en la camiseta de gira de S.A. que acaba se comprarse (solo Dios sabe donde acabó la camiseta que llevaba cuando le recogimos).

Lo subimos al coche como pudimos y arrancamos. De repente, unos golpes en la ventanilla unidos a temibles gritos nos sobrecogieron. Bajé la ventanilla y el rostro del Jefe nos miraba con una mezcla de extrañeza, enfado y embriaguez.  Pepetxu y yo nos giramos hacia el asiento trasero. Pepetxu le apartó el pelo de la cara al desconocido y este dijo: “Hey, qué pasa tios?

Sois unos desgraciaos. Ese tío no se parecía en nada a mi. Querías dejarme tirado…” se quejaba el Jefe en el asiento trasero, resuelto el malentendido, ya de vuelta hacia Alicante. Y bueno… muchos adolescentes con la misma camiseta, los mismos vaqueros sucios, las mismas Converse negras, la misma barriguita cervecera, un corte de pelo similar tapándoles el rostro, y casi todos andando dando saltitos. Sí, la verdad es que podíamos habernos confundido con otras 20 o 30 personas.

Cuando eres adolescente, a veces te “asocias” a cierto estilo (musical, deportivo, intelectual,…) para, consciente o inconscientemente, definir tu personalidad. Te sirve como guía. Es una especie de brújula. Un sostén. Y además sirve para diferenciarte. Pero… como terminas juntándote con personas de tu calaña, al final esa diferenciación no es tal.

Al hablar de fidelización en realidad hablamos de diferenciación. La fidelización (comercial o de cualquier otro tipo) se da cuando los demás nos perciben como diferentes. Pero cuando nuestros competidores también buscan constantemente diferenciarse, a menudo todos vamos en la misma dirección y ese supuesto avance no se percibe. Y ya saben, lo que no se percibe no existe.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Gestión Comercial, Marketing. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s