Voltaire, Rousseau y… Maradona

El lunes pasado, en una clase que impartía sobre Venta Consultiva, Paulino realizó un comentario que me recordó a algo que escribí sobre hombres buenos y hombres malos. Parafraseándome…

¿Conocen la famosa disputa entre Voltaire y Rousseau sucedida en el siglo XVIII? ¿El mal es inherente al ser humano y por eso se necesitan guías? Voltaire defendía la tesis de que el hombre es malvado e imperfecto por naturaleza. Pero la sociedad lo civiliza y hace de él mejor persona. En contraposición, Rousseau afirmaba que el hombre es bueno por naturaleza; es la sociedad la que lo pervierte y extrae lo peor de él. Como podréis imaginar, Voltaire era un hombre de gran éxito social, mientras que Rousseau era un inadaptado social que nunca encajó en ninguna parte y acabó retirado en el campo. En vida, pareció ganar la batalla Voltaire (era muy ingenioso y en todos los salones de París apreciaban su presencia, mientras que Rousseau se mostraba pesimista, cínico, aburrido…). Pero el tiempo parece haber decantando la balanza en favor de Rousseau.

No osaré posicionarme claramente a favor de ninguna de las dos hipótesis. Tampoco es ese mi cometido, ¡Dios me libre! Quizá algunos hombres son malvados por naturaleza y la sociedad (las relaciones) pueden volverlos buenos. Y algunos hombres son buenos por naturaleza y la sociedad (las relaciones) pueden corromperlos. Aunque lo más lógico es pensar que tanto el hombre (en su conjunto) como la sociedad es bueno y malo, y que se pueden dar todas las variables en un solo caso.

Dicen los expertos que Maradona es el protagonista del gol del siglo XX. El mejor gol de la historia de los mundiales de fútbol. El tanto más estético, el más plástico, el de mayor belleza y complejidad. ¿Y sabéis quién es el artífice del peor gol de la historia de los mundiales, del más tramposo, injusto y sucio tanto? Sí, el mismo jugador. Maradona. Un gol marcado ilegalmente con la mano, pero que el árbitro no vio. ¡Y los dos tantos en el mismo encuentro! México 86: Argentina contra Inglaterra. El hombre, capaz de lo mejor y de lo peor. Una gran metáfora del ser humano en su conjunto. ¿Sabéis lo que más me fascina de este asunto? Ese deshonesto segundo gol, que dio la victoria a la selección argentina, fue redimido por obra y gracia del lenguaje. Cuando Diego salió del campo y le preguntaron por su feo acto, él pronunció una frase célebre (incluida su connotación sobre la guerra de las Malvinas): «Ha sido la mano de Dios». Otra vez el poder redentor del lenguaje. Aunque supongo que pocos británicos estarían de acuerdo con esta absolución.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Dirección, Formación, Lenguaje. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Voltaire, Rousseau y… Maradona

  1. martin dijo:

    el gol con la mano fue el primero…

  2. Pingback: Eduardo Rosser: Voltaire, Rousseau y… Maradona

  3. Manuel dijo:

    Muy buena metáfora, Edu. Con tu permiso:

    http://blog.maximopotencial.com/voltaire-rousseau-y%e2%80%a6%c2%a0maradona/

    Saludos desde el poble. Nos vemos el año próximo!

    Manuel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s