My Bloody Valentine, el cerebro no creativo

MBV, no solo música

Hace veinte años -qué miedo- descubrí un disco que no solo me apasionó, también me ayudó a entender algo sobre nuestros esquemas mentales. “Loveless” de My Bloody Valentine era un álbum que no tendría que haberme gustado. Al menos no en ese momento. Mis gustos musicales andaban muy lejos de esa línea. De verdad, muy muy lejos. Pero, no se muy bien por qué, algo hizo clic, y en poco tiempo esas 11 canciones se convirtieron en un referente, en un punto de inflexión hacía otra manera de entender la música (y puede que hasta la vida.) Desde entonces algo peculiar -y familiar al mismo tiempo- ha explosionado en mi vida cada cierto tiempo. Como casi todo el mundo, poseo unos gustos bastante definidos a nivel musical, cinematográfico, literario,… Cuando una obra que encaja en esos gustos me seduce es fantástico. Pero cuando una obra que escapa a mis criterios habituales me cautiva, la cosa pasa de ser fantástica a ser extraordinaria. Me entusiasma que algo rompa mis esquemas, que tambalee mis cimientos y que el vértigo y la incertidumbre se apoderen de mi. Supongo que estos pequeños descubrimientos me hacen crecer, me sacan de mi zona de confort y me muestran otras realidades.

Cuando llueve el agua siempre se dirige a los mismos lugares según los surcos y relieves del terreno. Esta metáfora ilustra en qué forma funciona la resistencia. El cerebro recibe información en base a unos esquemas ya trazados de antemano. A través de estos esquemas discurrirá la recepción de las ideas, y cualquier idea capaz de romper o desviar estos esquemas, aunque sea en forma mínima, puede suscitar resistencia.

La mente no acepta todo lo que recibe, sino sólo aquello que encaja con sus esquemas internos. En general, todos solemos pensar que estamos en posesión de la verdad, nada más que la verdad, y nada que no sea nuestra verdad. Por lo que somos poco proclives a dejarnos romper nuestros propios esquemas en beneficio de esquemas ajenos.

Por tanto, cualquier idea o concepto propio contrario al esquema de otra persona genera una resistencia directamente proporcional a la fuerza necesaria para desalojarla. (Principio de Arquímedes aplicado a la comunicación)

Existe una razón lógica para justificar la rigidez mental. Si el cerebro no funcionase por esquemas, aun las cosas más simples, como vestirse por ejemplo, serían agotadoras. Combinar 11 prendas de vestir supone más de 64 millones de posibilidades. La mayoría de ellas absurdas (ponerse los zapatos antes que los calcetines, por ejemplo.)

Por tanto, el cerebro está diseñado para no ser creativo y para funcionar dentro de unos esquemas lógicos y estereotipados. Ello explica la dificultad de inventar productos “en apariencia”  tan simples como, la maleta con ruedas, la fregona o el chupa-chup…

Todo invento resulta lógico una vez creado, pero no antes, en este sentido posee sólo una lógica retrospectiva pero no prospectiva. El proceso de creación no es lógico, al menos en toda su secuencia. Por ello, muchas invenciones se han debido al azar o a un accidente no deseado (como es el caso de los post-it) que al final ha resultado ser la respuesta a un problema planteado o no planteado. O por el contrario, ha sido preciso utilizar técnicas de creatividad que llevan a la mente a situaciones en apariencia irrazonables adónde se da por hecho que la mente nunca iría.

En concreto, la maleta con ruedas nació de una técnica de creatividad llamada “matriz de descubrimiento”, en la que se relaciona las características del producto a mejorar (la maleta) con las características de un producto tomado al azar (en este caso, un coche)

El cerebro sigue unas pautas lógicas organizadas a través de una experiencia convertida en rutina. Estas pautas son transmisibles (vía manual) y ello ha permitido un enorme avance tecnológico. Este es el lado positivo de la historia.

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7 respuestas a My Bloody Valentine, el cerebro no creativo

  1. David dijo:

    Gran post. Felicidades por su blog.

  2. Es fascinante como las propias estructuras mentales que definen los gustos se estremecen cuando algo las desafía y las transforma…..

    Como dijo Ford, si hubiera hecho caso a lo que dicen mis clientes en vez de coches me habrían pedido caballos más rapidos…

    Esta es una cita que Steve Jobs utilizaba constantemente para justificar no gastar recursos en investigación de mercados. En muchos casos los clientes no saben lo que quieren hasta que se lo enseñan y les rompes los esquemas…

    ¿Intuición Vs Información?

  3. En esa situación de ruptura de esquemas ante algo novedoso o diferente de nuestros habituales gustos creo que no hemos hemos visto todos en algun momento… es inevitable! Viva el eclecticismo!! Pero lo fundamental es como afrontarlo! ¿Con un negativismo irracional fruto de la defensa a ultranza de nuestros ideales (para cada uno perfectos) o sabiendo adaptarse? Creo que los años facilitan la transicion de posturas mas transigentes con uno mismo…

    Ejemplo practico: Paolo, ya con casi cuarenta años, ya es capaz de reconocer que le ha gustado alguna cancion de El Canto del Loco, cuando hace años su orgullo indie se lo hubiera impedido!!

    MH

    • De acuerdo con todo, ejem, salvo con lo del Canto del Loco. Imáginese, querido Julio, que un día ese tal Paolo, haciendo gala de su eclecticismo, aparece en el templo ataviado con indumentaria blanquiverde.Una cosa es ser ecléctico y otra bien distinta la falta de criterio. Todo lo bueno en exceso es malo.

  4. Querido Rosser, efectivamente el futbol es la unica variable donde no aplica la ley que comenta en su entrada… fijese que excluyo la religion, el sexo y la politica porque con los años una decepcion te puede hacer probar el otro lado de la acera… pero da igual lo mal que lo haga que tu equipo que siempre estaras a su lado, sempre fidelis!

    MH

  5. David dijo:

    Si me permiten una refexión al hilo de lo que comentan, añadiré que efectivamente nuestros esquemas mentales, diseañados a partir de una intrincada red de estructuras y subestructuras,no se vienen abajo, no se desmoronan y no se rompen. Sencillamente absorben una información, idea, producto y/o servicio y hacen suyo algo que a priori no debería pertenecer a su universo, no de forma inmediata, no en este momento, Pero desde luego, este nuevo habitante, no se aleja deasiado de nuestra insondable red de principios, valores y orden interior. Saber de una forma +/- excata los resortes de este orden nos permitirá en mayor o menor medida soprender a nuestro cliente, fascinarlo y decolocarlo, por unos segundos, los suficientes para hacerlo nuestro. O es que My Bloody Valentine no utiliza el mismo lenguaje que Galaxie 500 (1987)?, e incluso algo más cerca de Spacemen3 (1982)?. Todos ellos, amigo Rosser, no dejan de ser los primeros de la clase en la fábrica de la Velvet Undreground. No rompieron tus esquemas, te enseñaron otra forma de decir las cosas utilizando un lenguaje similar.

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